Chaleco Leonarda
Descripción
Una obra de arte handmade tejida a dos agujas
Inspirado en los chalecos que tejían nuestras abuelas con paciencia infinita, esta es una pieza única creada especialmente para las amantes del tejido a dos agujas, que se destaca por su elaborado diseño combinando diferentes tipos de trenzas. Su complejidad en el dibujo hace que la elaboración lleve varios días y por esta razón necesita ser realizado por manos artesanas experimentadas.
Con cuello redondo clásico, sisa amplia y largo a la cintura, este chaleco tiene un calce cómodo y sentador, ideal para darle un toque handmade a tu look.
Esta pieza totalmente hecha a mano, se destaca además por su material natural y artesanal: lana mecha fina de oveja criolla hilada a mano al pie del cerro Uritorco, en Capilla del Monte. Es un importante agregado de valor. Al ser 100% lana, es una prenda con una capacidad aislante superior, ideal para el frío intenso.
Está realizado en dos variantes de color -crudo y gris- conservando el tono natural de las ovejas criollas del Valle de Punilla, sin tinturas químicas.
Talle 1: comprende talles S y M
Medidas para las que fue diseñada:
Contorno de busto: 90/94 cm
Cintura: 68/72 cm
Cadera: 94/98 cm
Largo total: 58 cm
Talle 2: comprende talles L y XL
Medidas para las que fue diseñada:
Contorno de busto: 98/102 cm
Cintura: 76/80 cm
Cadera: 102/104 cm
Largo total: 63 cm
Cuidados y lavado: Para conservar esta prenda por mucho tiempo, el cuidado debe ser meticuloso porque la fibra de oveja tiende a apelmazarse o fieltrarse con facilidad si se manipula incorrectamente.
Estos son los puntos clave para este material:
- Evitá lavarla en exceso: a menudo basta con ventilar la prenda un par de horas a la sombra para quitarle olor a humo ó encierro.
- Evitá el choque térmico: Al lavar y enjuagar, asegúrate de que el agua esté siempre a la misma temperatura (fría o apenas tibia). Pasar de agua tibia a agua muy fría encoge la lana de oveja instantáneamente.
- Usá un jabón líquido especial para lana que contenga lanolina: Esto ayuda a mantener la flexibilidad de la fibra y evita que se reseque o se ponga quebradiza con el tiempo. En su defecto, utilizá un jabón neutro.
- Cuidado con el frotado: La lana de oveja tiene escamas naturales; si frotás la prenda mientras está húmeda, esas escamas se enganchan entre sí y la prenda se pone rígida y pequeña. Sólo presionala suavemente con las palmas.
- El truco de la toalla: Para quitar el exceso de agua sin retorcer, colocá la prenda sobre una toalla limpia, enrollala como un pionono y presionala para que la toalla absorba la humedad.
- Evitá colgarla mojada: ya que el peso del agua puede estirarla, extendela sobre una tela de algodón o toalla en una superficie plana dándole su forma original con las manos.
- Cuidado con el sol: aunque la fibra sea de color natural, el sol directo y fuerte puede amarillear los tonos crudos o aclarar los marrones oscuros. Secala siempre en un lugar fresco y ventilado.
- Planchado (si es necesario): Usá la plancha al mínimo, siempre con un paño de algodón húmedo encima y utilizando solo el vapor. Nunca apoyes la plancha directamente sobre la lana.
- Dato extra: Si la lana se siente un poco áspera o pica, podés agregar una gotita de acondicionador de pelo en el último enjuague; esto suaviza las fibras naturales.
- Guardado ideal: doblada, en lugares secos, preferiblemente con protección contra polillas (la lavanda y romero son antipolillas naturales) y sin colgar en perchas para evitar estiramiento y deformaciones.
Nuestras prendas están confeccionadas completamente a mano, por lo tanto pueden presentar sutiles variaciones con respecto a las fotos, lo que forma parte del valor único de su esencia artesanal.
Llevate con vos esta prenda artesanal y única, super calentita, ideal para usar con poleras y camisas y no pasar desapercibida este invierno!
