En Las López creamos "prendas vivas", como nos gusta llamarlas, porque sus materiales y colores provienen directamente de los animales y de la tierra, razón por la cual pueden transformarse sutilmente con el tiempo y el uso. Cuidarlas es una forma de honrar el proceso artesanal y prolongar su vida útil es parte de proteger el medioambiente en el que vivimos.

A continuación, te comparto nuestra guía de cuidados para que tus prendas te acompañen por mucho tiempo:

1. Conociendo el origen de tu prenda

Para entender cómo cuidar tu ropa, es fundamental saber de qué está hecha:

  • Tejidos de lana: Compuestos por lanas naturales de oveja criolla y llama de la Pampa de Olaen, hiladas a mano en Capilla del Monte.

  • Tejidos de hilos: Compuestos por hilados industriales y algunos artesanales (como el buclé de algodón agroecológico).

  • Prendas de algodón: Provienen de pequeñas cooperativas, utilizando en gran parte algodón 100% agroecológico NO’OXONEC, cultivado por familiar de Pampa del Indio en el Chaco profundo.

  •  Los colores en las prendas de algodón: Están realizados con tintes 100% naturales del monte de Punilla, como romerillo (para amarillos y verdes), eucaliptus en hoja y corteza (para beiges y grisáceos), níspero (rosas y grises), té (rosas y grises).

2. Rituales de lavado y secado

  • El trato cuidadoso y delicado son el secreto para mantener intactas las fibras y los tintes naturales.

  • Menos es más: Lavá la prenda solo si es muy necesario. Muchas veces, ventilarla al aire libre es el mejor método para su conservación.

  • Lavado a mano: Usá siempre agua fría y un jabón neutro. Evitá por completo la lavandina y productos de lavado de mercado, no retuerzas la prenda, sacale el agua presionando de manera delicada.

  • Secado: Extendé la prenda en posición horizontal y siempre a la sombra. NUNCA la expongas al sol directo, ya que los rayos UV alteran la coloración de los tintes naturales que son muy sensibles a la luz solar directa.

  • Sobre el centrifugado: No centrifugues los tejidos de lana. Excepción: Solo podés centrifugar prendas de puro algodón si no tienen detalles de tejido incorporados, para evitar deformaciones.

  • Planchado: Si es indispensable, hacelo con la temperatura al mínimo y colocando una tela liviana y limpia por encima. Puede que los flecos de tus tejidos se arruguen por estar doblados y guardados. En ese caso podés pasarle la plancha tal como te lo indicamos, un calor adecuado y la presión de la plancha harán que vuelvan a estirarse.

3. El guardado perfecto

Los tejidos hechos a mano son piezas delicadas que requieren un guardado adecuado en tu placard:

  • Doblado, nunca colgado: Guardá tus tejidos bien doblados (estirando suavemente los flecos si los tuviera). Podés colgar en perchas chalinas, mantones (no sweaters ni ponchos). Para estas prendas en lo posible evitá las perchas para que el tejido no se estire ni pierda su forma original. Las prendas de algodón si pueden colgarse normalmente.

  • Protección natural: Te sugiero guardar tus tejidos y prendas que quieras cuidar en general, junto a una bolsita o almohadilla con flores de lavanda y/o hojas de laurel. Además de dejarles un aroma serrano exquisito, son excelentes antipolillas naturales.

Ante cualquier consulta o duda que tengas sobre el trato de una prenda específica, escribinos por WhatsApp al +54 9 3482 33-0617. Cuidar tu ropa es también una forma de consumo consciente, ya que prolongamos su vida útil y de este modo favorecemos una moda lenta. 🌿🤍